Inaugurado el 31 de diciembre de 1872,
el Dique Mauá se ubica en la Rambla Sur de Montevideo.
Fue construído a instancia de Irineu Evangelista de Sousa,
conocido como el Barón de Mauá,
quien poseía la concesión para producir gas de alumbrado por cañerías
de la entonces Compañía del Gas, en ese punto de la rambla.

Por su iniciativa, se creó el primer dique seco del Río de la Plata, proyecto del ingeniero Cock. Según explica Emilio Cazalá, “el Mauá era un dique pequeño pero valioso para la época, ya que accedía a barcos de 78 metros de eslora y 12 de manga.

Los barcos de aquella época andaban por los 70/100 metros de eslora y eran bien grandes, al menos los que venían al río de la Plata que hacían incluso el Alto Cabotaje escalando entre Paranaguá, Itajaí, Buenos Aires, Asunción, Mar del Plata, Montevideo y Fray Bentos.
Fue un dique construído sobre la roca misma de una costa fuertemente rocosa, que moría en el mar y que fue ahuecada para dar forma al dique a fuerza de marrón y puntas de acero y no descartamos pólvora y terminado con hormigón”.

El 30 de octubre de 1979, pasa a manos de la Armada Nacional del Uruguay y el 1º de noviembre se incorpora al Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento (SCRA), de la Armada Nacional de Uruguay.
Tiene la misión de construir, reformar, reparar y mantener los Buques de la Armada, del Estado y particulares, nacionales y extranjeros, a fin de contribuir al alistamiento del material naval, así como al desarrollo de las capacidades industriales y tecnológicas propias y del país en el área referida.

El dique, que a su lado tiene las viejas instalaciones de la Compañía del Gas de Montevideo, está catalogado como Monumento Histórico Nacional.

De ellas, la mejor conservada es el edificio del reloj, donde operaba el sector administrativo de la empresa, que limita el predio por el sur oeste, considerado un ícono urbano.

También se mantienen las compuertas y parte de la estructura de galpones.

El espacio interior lo envuelve un murallón de piedra, hormigón y ladrillos, que lo separa y une al mar.

En abril de 2016, se presentó una propuesta para considerar que la terminal de Buquebus se instalara junto al dique, pero las voces que se alzaron en contra de esta iniciativa desde diversos ámbitos fueron tomadas en cuenta y finalmente se decidió no aprobar la iniciativa.

A la fecha existen diversos proyectos para la conservación y uso del Dique Mauá, fruto de un llamado a la presentación de ideas realizado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), pero el futuro de este predio, de una belleza singular y ubicado en un lugar privilegiado de la rambla montevideana, sigue siendo incierto.

















Una nota espectacular y el lugar tuvo en su momento la relevancia que se merecía.
En la Ciudad Vieja está también lo casa que fue ocupada por el Conde de Mauá, la cual, tuvimos oportunidad de visitar en ocasión de un Día del Patrimonio.
Saludos.
Hay que rescatar la memoria siempre, y también los espacios sobre todo para hacerlos públicos