Holocausto Vegetal: “Vivir la música”

0
585

por Karina Ruiz Diaz

Vienen de tocar en Buenos Aires
junto a Bestia Bebé, Hojas Secas y Ligas Menores,
luego de participar en Montevideo
de la presentación del documental “A media agua”,
haciendo la música en vivo.
Hablamos de “Holocausto Vegetal”,
una banda de música alternativa,
que desde hace cinco años busca hacerse un lugar
en un mercado pequeño y conservador,
que raramente apuesta a lo diferente.

Unidos por la amistad y su pasión por la música, seis amigos, Ezequiel Ruiz-Diaz (teclado, guitarra, voz), Sebastián Quiñones (percusión, teclados), Nicolás López (batería) Gabriel Ameijenda (guitarra) Adrián Ameijenda (bajo) y Diego Pazos, quién ya no forma parte del grupo, crearon “Holocausto Vegetal”.

En diálogo con aconteceres, Ezequiel y Sebastián contaron que “nos conocimos en el barrio La Blanqueada, con Gabriel primero, luego se fueron sumando Sebastián del liceo y ahí emprendimos este viaje”, cuenta Ezequiel. “Holocausto se forma por una necesidad juvenil de poder expresar emociones y cosas que nos pasaban en aquel momento y luego fue creciendo”. Son todos autodidactas, aprendieron solos a tocar sus instrumentos.

El nombre de la banda surgió por casualidad, al escuchar el tema “Eucaliptus” de “La hermana menor”, donde se menciona un holocausto vegetal. Hoy en día incluso nos han cuestionado el nombre, impacta el término holocausto, pero fue una elección podríamos decir que inocente y eso se mantiene”.

El grupo pone énfasis en lo instrumental, la música es la protagonista. Sus influencias pasan por The Doors, Joy Division, Pink Floyd, The Brian Jonestown Massacre, “ por eso es que hay mucho de instrumental”, cuentan. La idea también es utilizar la música como un experimento en sí, por lo general las bandas generan un sonido, un estilo y explotan eso, siguen por el mismo camino.
Nosotros buscamos siempre componer de manera diferente, pasar por diferentes estilos, experimentando con distintos géneros. Sentir la música como un arte, transmitir un mensaje, en definitiva es eso”.

Qué buscan transmitir?

“Sensaciones, sentimientos, ideología, la política, lo espiritual, están presentes, pero tratamos de no caer en el cliché”.

Como hacerse un espacio en un mercado tan chiquito y con una música que no es la que está de moda?

“Es difícil y llega a ser monótono, pues desde hace tiempo tocamos en los mismos lugares, con las mismas bandas”, señala Sebastián.

Acaban de hacer la música en vivo de un documental, algo novedoso, como lo vivieron?

“Con unos nervios bárbaros desde que me dijeron” cuenta riendo. “yo solo hacía percusión, pero con un integrante menos tenía que hacer gran parte del trabajo. Pero luego de los nervios un goce, estuvo divino, alta iniciativa”.

Y qué expectativas tiene Holocausto Vegetal en un mercado tan limitado?

“Pues expectativas en sí no hay, más que poder desarrollar la creatividad constantemente. Acá no se puede vivir de la música, es muy difícil, más con la rama nuestra, que tratamos de innovar, no hacer siempre lo mismo. Y eso la gente lo puede amar u odiar, pero esa cuestión siempre está presente” , reflexionan.
“También hay cierto desgaste por esa misma falta de oportunidades, tener que hacer todo a pulmón, mientras por otra parte tenemos familia, trabajo, la falta de apoyo es grande y se siente”.

Si bien reconocen que a nivel económico no hay réditos, “a nivel personal para mi es lo que quiero hacer, no lo dejaría por nada” señala contundente Sebastián.

“Esta es nuestra primera opción, más allá que no podemos vivir de ella le dedicamos todo el tiempo posible”, explica Ezequiel. No generamos expectativas porque conocemos la realidad y sería ilusionarnos sobre un futuro que no conocemos, por eso vivimos el momento, tratando de evolucionar como músicos, como personas, en definitiva como gente que expresa. Dejar que fluya naturalmente y no estar buscando algo que no sea posible”.

“Además, empecinarte en ser conocido y ganar plata a veces lleva a que uno se traicione a sí mismo, porque no vas a tocar siempre lo que vos quieras. Tal vez esa gama de géneros que abarcamos, ese cuelgue con los instrumentos lo vayas dejando de lado y no es la idea”, afirma Sebastián

Ezequiel entiende que “nosotros somos un grupo familiar, que tiene los mismos gustos y persigue los mismos objetivos y eso es primordial para seguir adelante tratando de evolucionar”.

Como funciona el mercado discográfico acá?

Afirman que “es muy autosustentable en realidad. Hay dos sellos, Bizarro y Montevideo Records y la verdad es que no tienen muchas bandas de nuestro género, de hecho no conocemos otra y el mercado apunta a ese perfil de banda de rock uruguayo. No conocemos todas las bandas, pero al menos un 70% es rock uruguayo y lo demás variado

Tenemos un mercado muy conservador, si bien ha crecido por ejemplo el rap y los sellos lo han tomado y lo impulsan, cuesta sacar el chip que La Vela Puerca o No Te Va Gustar es lo que está bien y todo lo demás no. Siempre identificados con lo mismo, sin darse cuenta que las cosas cambian

Los eventos que presentan lo que sería música alternativa, distinta, son autogestionados, ninguna organización, gubernamental o de otro tipo, te va a dar una mano nunca”.
Cuentan que suelen tocar en “El Tundra”, “Casa Mario”, incluso en locales diferentes como casas o pensiones viejas. “Lo económico es siempre el principal obstáculo a vencer, pues hay mucha inversión que no se tiene en cuenta, desde los propios instrumentos a el traslado y la puesta en escena. A veces no van a un toque porque cobrás una entrada de cien pesos, pero viene no sé,  Maluma y pagan lo que sea, eso es algo que tratamos de combatir”.

La música y videos de Holocausto Vegetal se pueden encontrar en su página de Facebook y en YouTube. Cabe destacar que fue Leandro Galeta quién comenzó realizando los videos de la banda, pero  hoy “también los realizamos nosotros. Esta situación nos lleva a hacer cosas que uno ni imagina, como videos, armar escenarios, aprender constantemente, lo que está bien ahora que somos jóvenes, pero sería algo triste seguir en la misma situación a los 45”, reflexionan entre risas, mientras continúan trabajando, creyendo y apostando a la música.

 

ver otras galerías

Deja una respuesta

Por favor escribe tu comentario
Escribe tu nombre aquí