por Karina Ruíz Diaz
Si hay un lugar cargado
de belleza e historia en Uruguay,
ese es Colonia del Sacramento.

Con sus calles adoquinadas,
edificios coloniales,
y volcada hacia el Río de la Plata,
su barrio histórico,
declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,
ha sido uno de los destinos turísticos
preferidos por locales y extranjeros.


Pero el tranquilo deambular de visitantes se vio alterado drásticamente por la pandemia, lo que sumió a este rincón del departamento en una crisis económica importante.

Si bien recientemente ha comenzado a retornar el turismo, ya se pueden escuchar nuevamente varios idiomas provenientes de grupos de visitantes, lo hace a un ritmo lento, insuficiente para revertir el daño.

Quién recorre las calles del centro ve varios carteles de venta y locales cerrados. Las casas históricas tampoco se salvaron de la crisis y muchas pasaron a la lista del mercado inmobiliario.




Es que conservar estos predios, muchos datan del 1700, es complicado, más aún si se tiene en cuenta que la mayoría de propietarios son argentinos y no han podido enfrentar el costoso mantenimiento ni alquilarlos, dada la falta de actividad turística.


Como si no fuera suficiente, en este período también sufrió daños estructurales el viejo e icónico muelle de madera, paseo y foto infaltable de todo aquel que visite Colonia, que se encuentra actualmente cerrado por peligro de derrumbe. No obstante se espera comenzar en breve, las obras de refacción.


A la fecha, Colonia del Sacramento busca alternativas para convertirse nuevamente en un destino atractivo, sumando a su riqueza histórica eventos y actividades varias. El éxito de estas iniciativas, se verá con el tiempo.



Mientras tanto, quienes han vuelto a recorrer sus calles, disfrutan de la belleza de este lugar tan especial, teniendo como cierre de jornada la vista del atardecer desde su rambla.























Que belleza y que tristeza,a la pandemia nos pego a todos, Saudades de Colonia de su silencio, su magia y sus colores que nos llevan a otros tiempos.
Precioso lugar de nuestro país, vale la pena el recorrerlo