El altillo
por Wilson FrecheroUbicada en una pequeña chacra, la casa, más tapera que casa, daba su frente a un camino vecinal.De su fachada, en lo poco que le quedaba de sano, se apreciaba una puerta...
De fútbol y adoquines
por Wilson FrecheroEl empedrado de mi barrioayudó a definir el estilo de los grandes dribleadores del fútbol uruguayo. Aquellas calles forradasde pequeños paralelepípedos de granito, fueron los mejores sistemas para la generación de los...
El timbrazo
por Wilson Frechero
Me desperté con el sonido del teléfono fijo.
La torpeza del sobresalto, y el consecuente manotazo, hizo que tirara el tubo al suelo en el intento de atender.
Cuando lo incorporé la comunicación ya...



















